September 8, 2026
Invaluable

Hace unos años, el Equipo de Misión de Mayordomía, de nuestra iglesia, nos animó a reflexionar sobre la mayordomía desde diversas perspectivas. Reflexionamos en cómo podríamos ser mejores administradores -o cuidadores- de los distintos dones que se nos han confiado: Nuestra salud, la tierra en la que vivimos, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestra fe e incluso nuestras relaciones con los demás.

 Este es un concepto realmente interesante para mí. ¿Cómo puedo ser mayordomo de mis relaciones con los demás: amigos, familiares, colegas, vecinos, hermanas y hermanos en Cristo?

 Una cosa sí sé con certeza: La dinámica de las relaciones humanas pueden volverse desastrosas. Nos pisamos los talones. Discrepamos en política. Cometemos errores. Malinterpretamos las cosas. Y a veces, nuestro orgullo se impone y causa daño.

 Piénsalo. ¿Qué le hace a una relación cuando siempre tiene que ser a mi manera, o de ninguna otra forma? ¿Qué efecto tiene en una relación el hecho de que siempre debo tener la razón…o simplemente tengo que tener la última palabra…o me niego a ser el primero en perdonar o en pedir perdón? ¿Qué efecto le hace a una relación cuando ni siquiera escucho otro punto de vista?

 ¿Hay relaciones en tu vida que podrían ser diferentes si pudieras dejar de lado tu orgullo?

 Si algo nos enseñó el confinamiento por el COVID-19 en el 2020 fue el verdadero valor de nuestras relaciones. Durante los meses de confinamiento, sin poder socializar, anhelábamos pasar tiempo con amigos y seres queridos. Extrañábamos cantar canciones juntos en la iglesia. Echábamos de menos las cenas compartidas, las conversaciones tranquilas e incluso ver a los compañeros de trabajo en persona. Todo esto me hace reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestras relaciones.

 A cada uno de nosotros se nos ha concedido el don del perdón, la misericordia y el amor de Cristo. Hoy oro para que acepten y conozcan profundamente estos dones. Y que los compartan con un mundo que los necesita desesperadamente – comenzando por sus seres queridos.

Oremos: Dios Santo, te damos gracias por los amigos y la familia, quienes nos han amado y enriquecido nuestras vidas a lo largo de los años. Recuérdanos nuevamente su verdadero valor. Concédenos corazones abiertos y humildes. Te lo pedimos en el nombre de Cristo. Amén.

 ¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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September 7, 2026
¿Por Qué Dios Hace Eso?

El mensaje de hoy fue escrito por el Rev. Roger Kunkel, q.e.p.d., fundador de Dial Hope (Digita Esperanza).

El dolor de este mundo es una oportunidad para que nosotros podamos ser un instrumento de sanación redentora de Dios. O, dicho de otra manera, tenemos la oportunidad de ser un embajador de Cristo en medio del dolor de otra persona.

El Dr. James Stewart, el brillante profesor del Nuevo Testamento de Edimburgo, Escocia, en una ocasión atendió un llamado al hospital. Se dirigió a la sala de oncología del hospital y al entrar el notó que las enfermeras y los doctores estaban todos agotados. Muchos de los internos ya lo habían experimentado. Las personas se estaban muriendo, había dolor, había sufrimiento. Y el Dr. Stewart había sido invitado a asistir a una reunión entre doctores y enfermeras. Ellos lo llamaron porque requerían de su sabiduría pastoral. En esta reunión había médicos, enfermeras y técnicos que estaban en busca de respuestas. Y le preguntaron al Dr. Stewart:

“¿Por qué Dios permitió que una mujer de 31 años de edad, madre de tres niños, muriera de cáncer?” “¿Por qué Dios permitió que un adolescente muriera de leucemia?” “¿Por qué, Dr. Stewart?” “¿Por Qué Dios permite que un bebe muriera durante el parto debido a que su mamá tenía todas sus funciones afectadas debido a que tenía cáncer?” “¿Por qué, por qué, por qué, Dr. Stewart?” “¿Por qué Dios hace eso?” “Dr. Stewart, ¿Cuál es la respuesta?”

El Dr. Stewart dio una respuesta, de seis palabras, que retumbó por los pasillos del hospital cuando le susurró a todos los médicos y enfermeras que dependían en cada una de sus palabras. “USTEDES SON LA RESPUESTA DE DIOS. Dios te ha puesto en el presente hospital en este preciso instante, hoy, en este momento para una de estas mamás o uno de estos papás que están esperando en la sala de espera. Dios les ha dado brazos y piernas. Él les ha dado sus bocas, oídos, y ojos y el tacto. Y una mente que piensa creativamente en quien cuidar. USTEDES SON LA RESPUESTA DE DIOS.”

¿Cuál es la respuesta para las personas difíciles, irritables y que no tienen esperanza? ¿Cuál es la respuesta a las personas sin hogar en Sarasota, en St.Louis, en Chicago? ¿Cuál es la respuesta al dolor y el sufrimiento y la pérdida? ¿Cuál es la respuesta? Nosotros somos la respuesta de Dios. Porque Dios nos ha ubicado estratégicamente en los hospitales, en apartamentos, en condominios, en la calle, en los centros de retiro, en las aulas, en la iglesia, en las reuniones de la iglesia, en la tienda, en la reunión de la oficina, para ser oyentes creativos, para llevar curación redentora a las personas que nos rodean. Nunca subestimes la diferencia que hace tu tacto, al escribir tu tarjeta, tu sonrisa, tu notita, tus llamadas, tu fax, tu correo, tu mirada, tu oído atento que puede significar en la vida de alguien que está sufriendo, que está experimentando dolor.

Oremos: Majestuoso Dios, bendícenos hoy para que podamos ser una bendición para los demás. En el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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September 6, 2026
El Sol Volverá a Salir

En un momento muy difícil de mi vida, mi amigo Do In Kim, me hizo un hermoso regalo. Do In estaba liderando el desarrollo de una nueva iglesia que había estado gestando dentro de nuestra iglesia. Durante el año anterior, compartimos grandes alegrías y decepciones. Y a través de todo esto, desarrollamos una profunda amistad.

 Abrí el regalo en un momento crucial de mi vida. Había tristeza e incertidumbre, y me sentía ansioso y asustado por el futuro. El regalo era una pintura de varios personajes coreanos escritos con una caligrafía espléndida – muy bien enmarcada. Le pregunté qué decía. Él respondió: Dice: “El sol volverá a salir”

 Cada vez que miraba ese cuadro a lo largo de los años siguientes, siempre me sacaba una sonrisa.

 Gracias, Do In. En efecto, por muy oscura que sea la noche, ¡el sol volverá a salir!

 Oremos: Te damos gracias, Oh Dios, por los amigos - por aquellos a quienes hemos permitido acercarse lo suficiente como para compartir nuestras alegrías y acompañarnos incluso en los momentos más difíciles.También te agradecemos por la promesa de que siempre estás obrando algo nuevo, ¡y que aún no has terminado con nosotros! Oramos por todos aquellos que hoy necesitan recordar que vendrá el alba y que un nuevo día llegará. Te pedimos todo esto a través de Jesucristo, quien siempre trae vida incluso de la muerte. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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September 5, 2026
Puntos en Común

En una entrevista de On Being con Krista Tippett, el poeta y pacificador Irlandés Pádraig Ó Tunama, comentó:

 “Me encanta orar. Como “prier” del francés, “de pedir”. Lo que me gusta de esa palabra es que no requiere creencia. Solo requiere reconocer la necesidad. Y creo que reconocer la necesidad es algo que nos lleva a un lenguaje profundo y común sobre lo que significa ser humano. Sino te encuentras en la situación de conocer la necesidad, bueno, entonces tienes suerte. Pero la conocerás…”

 Es cierto. Todos conocemos esa necesidad – todos los seres humanos.

 En este mundo polarizado,donde existen tantas divisiones, es crucial que encontremos puntos en común. Sino otra cosa, es en nuestra humanidad compartida y en el reconocimiento común de nuestra necesidad - de sanación, de perdón, de amor – donde recordamos que, en realidad, no somos tan diferentes.

 Al pie de la cruz, todos estamos en igualdad de condiciones. La verdad es que todos necesitamos la gracia de Dios. Y no hay ninguno de nosotros que no sea visto por Dios como un hijo amado.

 Muchos Cristianos creen que la imagen de Cristo está presente en cada persona. Una amiga afirma que su principal disciplina espiritual consiste en buscar esa imagen en cada persona que llega a conocer. Al buscar esa imagen en los demás, finalmente descubrimos a Cristo también en nosotros.

 Oremos: Venimos ante ti este día, Oh Dios, reconociendo nuestra propia necesidad. En esa necesidad, también reconocemos las necesidades del mundo que nos rodea. Anhelamos tu sanación,misericordia y gracia. Obra en nosotros y a través de nosotros, Oh Dios. Que seamos instrumentos de tu Espíritu. En el nombre de Cristo. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

 

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September 4, 2026
Que la Gracia y Paz Sean con Todos Ustedes

El Apóstol Pablo siempre comienza sus cartas con estas palabras:

Que les concedan gracia y paz.

Gracia proviene del término griego charis, que significa regalo inmerecido. Hace algún tiempo, mi amigo Bob Smith me contó que su mentor espiritual definía la gracia como el amor inmerecido e inquebrantable de Dios. Otros estudiosos afirman que la palabra puede traducirse como: gozo, regalo inmerecido, encanto, aceptación,favor. Otra definición: favor concedido sin esperar nada a cambio.

¡Guau!

La palabra paz proviene de la palabra Hebrea Shalom – armonía – tranquilidad. La palabra griega, de donde proviene la palabra paz, es Eirene – que significa todo tipo de bienestar. Alegría, aceptación, amor incondicional y el bienestar total de la vida de la persona.

El autor y pastor Rob Bell señala que dicho saludo fue utilizado en cada carta por alguien que había pasado un tiempo considerable en prisión - incluso encadenado. Este saludo, esta bendición, esta forma profunda de ser la ofreció alguien que a menudo sevio privado de las necesidades básicas de la vida - alguien que había naufragado, apedreado, golpeado y que sabía que tarde o temprano lo matarían. Incluso en medio de grandes dificultades, hubo serenidad y una ofrenda de gracia y paz.

Para Pablo, la gracia y la paz no eran solo para sus allegados. Muchos en sus congregaciones lo habían lastimado; lo habían perjudicado.

Bell plantea la pregunta:

 “¿Cómo sería estar tan arraigados y cimentados en la gracia y la paz que pudiéramos perdonar a las personas que pudieron habernos hecho daño, engañarnos, apuñalarnos por la espalda? ¿Cómo sería ser personas tan llenas de gracia y paz que pudiéramos extender estos dones incluso a aquellos que más nos han roto el corazón? ¿Cómo se sentiría poder dejar ir?”

 No sé ustedes, pero yo necesito gracia y paz en mi vida.

 Cuando Pablo comienza sus cartas con el saludo: “Que Dios nuestro padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz,” él le recuerda a su pueblo sólo lo que ya han recibido de Cristo, lo que todos hemos recibido. Y también les está recordando que estos son los mismos dones que también tienen para compartir entre sí y con el mundo. Y es el fundamento de cada carta. Y es el fundamento de nuestra fe.

 Que les concedan gracia y paz este día.

Oremos: Gracias, Oh Dios, por tu aceptación, alegría, favor inmerecido, amor inagotable y bienestar. Que estos dones tuyos nos inunden y fluyan a través de nosotros. Amén.

 ¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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