April 5, 2026
¿Dónde está Dios?

El mensaje de hoy fue escrito por el Reverendo Roger Kunkel, q.e.p.d., fundador de Dial Hope.

Ya sabes, cuando los problemas entran a nuestras vidas, cuando la tragedia golpea, “¿Dónde está Dios?” Y la respuesta es – Dios está en el mismo lugar que estaba cuando su hijo estaba en la cruz. Dios no nos abandona; Dios está con nosotros en cada paso del camino. Él está con nosotros más cerca que nuestras manos y pies. Y a medida que seguimos avanzando, viviendo un día a la vez, confiando en Dios y haciendo lo mejor que podamos, él se mueve con nosotros; nos trae por el valle.

En el capítulo quincuagésimo de Génesis, esto fue a lo que José se refirió cuando dijo a sus hermanos: “Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien.” (Génesis 50:20). Lo que había sucedido era malo, pero Dios sacó lo bueno de esos terribles acontecimientos. Esa es la buena noticia de nuestra fe. Dios está con nosotros, y nada, ni siquiera la muerte, puede separarnos de él. “He aquí, yo estoy con vosotros siempre,” – esa es la promesa más significativa de Dios, y cuando afirmamos dicha promesa cambia nuestras vidas. Ahora haz de este día una obra maestra porque eres bendecido para ser una bendición para los demás.

Oremos: Dios de todos los tiempos, entra en nuestras vidas y haznos sanos. Al entrar en el tiempo de Jesús el Cristo, que nazca en nosotros el día de hoy y que nos conduzca a la luz de tu amor. Acompaña a todos los que están necesitados de calor, vida y esperanza. Acompaña a los afligidos. Acompaña a los enfermos. Acompaña a los que tienen miedo, para que puedan sentirse en tus Fuertes brazos. Guíanos a tu luz, porque oramos en el nombre de la luz del mundo, Jesucristo. Amén.

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April 4, 2026
Pero Hay que Esperar …

En este Sábado Santo, mientras nos situamos entre la cruz y la tumba vacía, recuerdo cuán a menudo nos encontramos en este espacio liminal. Al contemplar el mundo que nos rodea, e incluso al reflexionar sobre nuestras propias vidas, no podemos evitar experimentar la oscuridad del Viernes Santo. Y, sin embargo, al mismo tiempo, vivimos como personas que también han vislumbrado las promesas de la Pascua.

A mediados del siglo XVI, Teresa de Ávila escribió:

“En resumen, en medio de esta tempestad, no queda más remedio que aguardar la misericordia de Dios, quien, de repente, en la hora más insospechada, con una sola palabra o en alguna ocasión fortuita, levanta de pronto toda esta carga del alma, de tal modo que parece como si está jamás se hubiera visto ensombrecida…Entonces, tal como alguien que ha escapado de una batalla peligrosa y ha alcanzado la victoria, el alma no cesa de alabar a nuestro Señor, pues es Él quien ha combatido y le ha permitido vencer.”

En su libro Contemplación, Barbara Holme lo plantea de esta manera:

“Es en la oscuridad, es el momento de crisis, cuando has caído por debajo de todas tus propias expectativas es donde reside la oportunidad del renacimiento.”

Oremos: Santo Dios, te pido hoy que salgas a nuestro encuentro mientras esperamos. Concédenos fortaleza interior, una profunda paciencia y el valor para confiar en ti y seguirte. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

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April 3, 2026
Entre la Cruz y la Resurrección

Jim Elliot fue un misionero que fue asesinado por una tribu de Indios Auca, en Ecuador, a finales de 1950. A raíz de su muerte, la viuda de Jim, Elisabeth Elliot, sintió que Dios la llamaba para mudarse a Ecuador para continuar el trabajo de Jim entre los Aucas. Ella escuchó el llamado de Dios – a pesar de todos sus temores y posible resentimiento. Y durante muchos años, ella llevó a cabo un hermoso ministerio allí entre los Aucas – demostrando el amor de Cristo con su vida.

Más tarde, reflexionando sobre todo esto, Elisabeth Elliot escribió:

Sólo en la aceptación está la paz, no en la resignación ni en estar ocupados.

La resignación es rendirse al destino.

La aceptación es entregarse a Dios.

La resignación descansa tranquilamente en un universo vacío.

La aceptación se levanta para encontrar al Dios que llena ese universo con propósito y destino.

La resignación dice, “todo ha terminado para mí.”

La aceptación pregunta: “Ahora que estoy aquí, ¿Qué sigue Señor?”

La resignación dice, “Qué desperdicio.”

La aceptación pregunta, “¿De qué manera redentora vas a usar estos líos, Señor?

Me inspira su historia. En este Viernes Santo, mientras aguardamos entre la cruz y la resurrección, que nosotros también podamos rendir nuestras vidas en la confianza a Dios que redimirá y restaurará todas las cosas.

Oremos: Te damos las gracias, Oh Dios, por personas como Elisabeth y Jim Elliot, personas que dan sus propias vidas para mostrar tu amor, misericordia y gracia. Ayúdanos también a levantarnos para responder audazmente a tu llamado; confiar en que tienes un plan para nosotros; y vivir de tal manera que tu gracia redentora brille a través de nosotros. En medio de las tinieblas del mundo, tu luz de resurrección se está abriendo paso. ¡Gracias Señor! Amén

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April 2, 2026
Del Quebrantamiento

Hay una vieja historia sobre un explorador que acudió a un hombre santo en busca de guía.

“Dime, sabio, ¿cómo te hiciste santo?”

“Dos palabras.”

“¿y cuáles son, por favor?”

“Decisiones correctas.”

El explorador estaba fascinado. “¿Cómo se aprende a elegir bien?”

“Una palabra.”

“¡Una palabra! ¿Puedo tenerla por favor?” preguntó el explorador.

“Crecimiento.”

El explorador estaba encantado. “¿Cómo se puede crecer?”

“Dos palabras.”

“¿Cuáles son, por favor decirlas?”

“Malas Decisiones.”

Esto no siempre es cierto, pero puede serlo.

Hay una frase en el libro de Ernest Hemingway, Adiós a las Armas (A Farewell to Arms) que se me ha quedado grabado durante muchos años. Hemingway escribió: “El mundo nos quiebra a todos.Y muchos son fuertes en los lugares quebrantados.” La verdad es que, efectivamente, nos quebrantamos. Y cuando nuestras heridas sanan, existe la posibilidad de que salgamos del otro lado mucho más sabios, amables y fuertes.

Hay que aprender de los fracasos en la vida. Que te hagas fuertes en los lugares quebrantados. Que uses tu fuerza para amar y ayudar a los demás. Que puedas saber que no importa lo que te pase en la vida, Dios nunca te abandonará.

Oremos: Dios de gracia, en este Jueves Santo, te damos gracias por tu amor y perdón. Toma nuestros errores y fracasos pasados y úsalos para moldearnos más y más a tu imagen. Y entonces, úsanos como instrumentos de tu amor y gracia. Lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

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April 1, 2026
Gloria a Dios

Hace poco escuché a Dacher Keltner contar una historia sobre Malcom Young, quien fue Decano de la Catedral de la Gracia en San Francisco. Él dijo que cuando Malcom estaba en sexto grado, él y sus compañeros de clases viajaron a Ashlnad, Oregón, donde acamparon por la noche. “Una madrugada, a las cuatro de la mañana, Malcolm se despertó y no pudo dormir. Él salió de su tienda de campaña. En el silencio de aquel momento, él quedó maravillado por los reflejos de la luz de la luna en un lago cercano. En ese instante, él se preguntó: “¿Qué podría haber creado tanta belleza?” Una belleza que él podía sentir en cualquier momento. La sintió como un regalo extraordinario de Dios…”

Me imagino que muchos de nosotros hemos tenido experiencias similares.

En el Salmo 8 leemos:

Oh Señor, Soberano Nuestro,

¡que imponentees tu nombre en toda la tierra!

¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!

Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos,

la luna y las estrellas que allí fijaste,

¿Qué es el hombre para que en él pienses?

Salmo 8:1, 3-4

 

Estos son momentos de asombro y admiración, que despiertan algo profundo en nuestro interior. El gran poeta Gerard Manley Hopkins escribió una vez:

¡Gloria a Dios por las cosas singulares.!

Todo lo contrario, original, libre, extraño…

Él engendra cuya belleza es inmutable;

¡Alábenlo!

Oremos: Te alabamos, Oh Dios, por la belleza y el regalo de tu creación, por esos momentos de trascendencia en los que sentimos que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros mismos. Gloria a ti, Oh Dios. Gloria a ti. Amén.

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