Durante los últimos días, hemos estado reflexionando sobre el hermoso pasaje bíblico de Pablo sobre el amor, en la Primera Carta a los Corintios capítulo 13.
Hace unas semanas, nuestra Directora del Ministerio de la Familia y Juventud me envió un video de Instagram. No tengo Instagram, pero disfruto viendo lo que me envía. ¡La mayoría de las veces, termino riéndome de su sentido del humor! Pero este era diferente: era de un pastor hablando del amor de Dios por nosotros y de nuestro amor recíproco por Dios.
Él dijo: Tu amor por Dios se demuestra en tu disposición a amar a los demás…incluso cuando no te aman…incluso si te odian…incluso si no se parecen a ti ni votan como tú…incluso si no se visten como tú ni hablan como tú. Tu amor por Dios se demuestra en cómo los amas.
Predicando sobre este mismo pasaje bíblico, el Reverendo King Duncan dijo una vez:
“Piensen en aquellos en nuestra sociedad que se dicen seguidores de Jesús, pero odian a los Musulmanes, odian a los Judíos e incluso odian a otros cristianos que no creen exactamente como ellos. Y lo hacen en el nombre de Jesús. ¡Increíble! ¿Hay algo más alejado de sus enseñanzas?”
Él continuó:
“Puedes ser más Cristiano que Cristo mismo, pero sino te comprometes a vivir una vida de amor, te has perdido todo el mensaje del Evangelio.”
Pablo dijo: “Si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada.”
Y él concluye diciendo:
“Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.”
La más excelente de ellas es el amor…
Amor ágape. Amor abnegado. El tipo de amor que Dios tiene por ti.
Oremos: Dios Santo, te damos gracias por tu amor: amor abnegado y sacrificado. Que este amor nos inunde hoy y penetre profundamente en nuestros corazones y mentes. Y al conocer tu amor por nosotros, danos la fuerza para compartirlo con un mundo desesperadamente necesitado. A través de Cristo nuestro Señor. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!