April 22, 2026
Como con un Banquete Abundante

El Salmo 63 se atribuye al Rey David. En este salmo, él hace la hermosa afirmación: «Mi alma quedará satisfecha como de un suculento banquete, y con labios jubilosos te alabará mi boca…En mi lecho me acuerdo de ti; pienso en ti toda la noche…»

Mi alma quedará satisfecha como de un suculento banquete, y con labios jubilosos te alabará mi boca…en mi lecho me acuerdo de ti…

Es una afirmación bastante audaz. En otras palabras, hay algo en la oración, la meditación, en estar en la presencia del Creador que llena el alma.

En sus reflexiones en el escrito “El Castillo Interior”, Teresa de Ávila (mediados del siglo XVI) escribió: “Hay un lugar secreto. Un santuario radiante. Tan real como tu propia cocina. Incluso más real. Construido con los elementos más puros. Rebosante de las diez mil cosas hermosas. Mundos dentro de mundos. Bosques, ríos. Colchas de terciopelo sobre edredones de plumas, fuentes que burbujean bajo un manto de estrellas. Bosques frondosos, bibliotecas universales. Una bodega que ofrece embriaguez tan dulce que jamás volverás a estar sobrio. Una claridad completa que jamás olvidarás. Este magnífico refugio está dentro de ti. Entra. Disipa la oscuridad que cubre la entrada…Cree en la increíble verdad de que el Amado ha elegido como morada el núcleo de tu propio ser, porque ese es el lugar más hermoso de toda la creación.”

Gran parte de nuestra sociedad y cultura se centra en la acción, en el hacer. Siempre nos preguntamos: ¿Qué estamos logrando? ¿Qué estamos haciendo? ¿Cuáles son las cifras? Y, personalmente, esta suele ser mi forma de ser. Me gusta estar haciendo. Me gusta estar en movimiento. Pero en medio de todo ese ajetreo, ¿qué estamos perdiendo?

Es bastante evidente, al leer los evangelios, cómo Jesús impregna su vida y ministerio de oración. Él constantemente se aparta de las multitudes, de la enseñanza, de la sanación, incluso de sus amigos, para pasar tiempo a solas con Dios. De alguna manera, en ese tiempo se nutre y se fortalece.

El Rey David dijo: “¡Mi alma quedará satisfecha como de un suculento banquete!”

Oremos: Dios Santo, me doy cuenta de que pierdo fácilmente mi equilibrio y mi paz interior. Ayúdame a encontrar tiempo para estar en tu presencia, escuchar tu voz y llenarme de tu Espíritu. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

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April 21, 2026
La Luz de Jesús

Keith Miller cuenta una maravillosa historia acerca de un ejecutivo ocupado, en una ciudad del Este, que se apresuraba en abordar un tren una mañana. El ejecutivo tenía una importante reunión en la oficina, y necesitaba abordar el tren para llegar a tiempo. Justo cuando estaba a punto de abordar el tren, accidentalmente tropezó con un niño que llevaba un rompecabezas en una caja. La caja voló, y las piezas se dispersaron por todas partes. ¿Qué debe hacer? ¿Deberá detenerse y ayudar al niño recoger las piezas? ¿O debería abordar el tren? Él no podía hacer ambas cosas; ¡No había suficiente tiempo! Si se detenía a ayudar, no podría abordar el tren y llegaría tarde. ¿Qué debe hacer? ¿Qué habrías hecho? Bueno, el hombre se detuvo y ayudó al muchacho a levantar las piezas mientras el tren partía. El niño lo observó de cerca con una especie de asombro. El niño dijo: “Señor, te perdiste el tren.” “Lo sé” dijo el hombre. “¿Vas a llegar tarde al trabajo?” preguntó el niño. “Sí, pero era más importante que me detuviera y te ayudara.” Entonces el niño dijo: “Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?” “Si, por supuesto.” “Señor, ¿Eres Jesús?” Keith Miller escribió: “Y por el momento el hombre se dio cuenta de que –en esa plataforma- él lo fue.”

El pequeño niño vio la luz de Jesús en el acto de dicho hombre del verdadero amor de Dios. Amigo de Dial Hope (Digita Esperanza), durante estos tiempos difíciles, ¿Cómo estás? ¿Pueden las personas ver en ti el espíritu del perdón de Cristo? ¿Y pueden las personas ver en ti el amor de Cristo?

Oremos: Dios Creador, eres águila, eres paloma, eres color y sonido, eres viento y fuego. ¡Cuán grande eres! Tu mundo está lleno de dolor y alegría. Que estés especialmente con aquellos que no pueden dormir, con los que tienen miedo, que tienen poca esperanza. Extiende tu amor como una chaqueta desgastada y amada sobre aquellos que necesitan comodidad y amor. Porque oramos en el nombre del Príncipe de la Paz, nuestro Señor Jesucristo. Amén.

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April 20, 2026
Una Fe Honesta

Me encanta e lprofeta Jeremías. Él se presenta muy humano. Él discute con Dios, él alaba aDios. Él llora y él se regocija - ¡a veces todo en cuestión de un solo día! De hecho, en el capítulo 20, en apenas tres versículos, él acusa a Dios, canta alabanzas a Dios, y maldice el día en que nació. Su fe no puede ser descrita como “sólida” o “inquebrantable,” pero puede ser descrita como “honesta.”

En mi experiencia, la mayoría de nosotros experimentamos altibajos en nuestra fe, flujos y reflujos. Las circunstancias en la vida a veces nos alejan de Dios. Otras veces nos acercan. ¡Casi todos los personajes de la Biblia comparten esta misma experiencia!

La verdad es que una fe bíblica es una fe honesta, una fe que tiene espacio para expresar ira y duda, angustia y aflicción, así como alegría y alabanza. Sin importar en qué etapa de tu camino de fe te encuentres, mi oración para ti hoy es que, al igual que el profeta Jeremías, que puedas abrazar esta profundidad de fe.

Nuestra oración es del Salmo 22. Oremos: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Lejos estás para salvarme, lejos de mis palabras de lamento. Dios mío, clamo de día y no respondes; clamo de noche y no hallo reposo.

Pero tú eres santo, tú eres rey, ¡tú eres la alabanza de Israel. En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste; a ti clamaron, y tú los salvaste; se apoyaron en ti, y no los defraudaste. Confiamos en ti otra vez en este día, Oh Dios. Ven pronto y sálvanos. Amén.

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April 19, 2026
Las Ondas Continúan Indefinidamente

Recuerdo que hace varios años, fui a un servicio religioso de recordación de un caballero que había dado muy generosamente a nuestra iglesia. Él no era miembro de la iglesia y ni siquiera asistía, pero su donación tuvo un gran impacto para nosotros. También sabía que había donado muy generosamente a varios hospitales y organizaciones benéficas en nuestra comunidad. Él se había criado en la pobreza en el lado norte de Jacksonville y le había ido bien. Era un hombre de profunda fe. En la recepción, escuché historia tras historia de personas cuyas vidas habían sido tocadas por su generosidad…Él dejó una estela de belleza y bondad.

Por supuesto, no se trata sólo de los ricos. Me inspira constantemente la generosidad de la gente común: de su amor, su tiempo, sus buenas acciones, sus palabras que conmueven a los demás de maneras que quizás nunca lleguen a comprender del todo.

La verdad es que cómo vivimos aquí y ahora nuestras vidas afectan a otras personas. Y las ondas continúan indefinidamente.

En la Primera Carta a los Corintios 13:18, el Apóstol Pablo nos recuerda que el amor nunca termina. El amor que compartimos en esta vida continúa indefinidamente.

Oremos: Fuente de Vida, Dador de todos los buenos dones, gracias por amarnos tal como somos. Gracias por las personas en nuestras vidas que nos animaron en la fe, que nos llegaron, nos conmovieron y nos retaron a crecer. Estamos profundamente agradecidos por todas tus bendiciones. Empodéranos para compartir nuestras bendiciones con un mundo desesperadamente necesitado. En el nombre de Cristo. Amén.

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April 18, 2026
El Mandamiento Más Importante

Cuando le preguntaron a Jesús: «Maestro, ¿Cuál es el mandamiento más importante de la ley?» Jesús respondió: «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente. Este es el primero y el más importante de los mandamientos.»  El segundo se parece a éste: «Ama a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.»  

En sus Meditaciones del Corazón, Howard Thurman escribió:

«¡Quiero ser más amoroso de corazón! A menudo es fácil tener la idea, el plan de ser más amoroso. Visualizarlo con la mente y aceptar la idea de ser amoroso, eso es muy claro. ¡Pero yo quiero ser más amoroso de corazón! Debo sentir el deseo de amar; debo aliviar la tensión en mi corazón que expulsa la púa afilada, la palabra hiriente. Yo quiero ser más amoroso de corazón para que, con consciencia inconsciente e intención deliberada, sea un ser humano bondadoso y compasivo. Así, quienes caminen conmigo en este camino encontrarán más fácil amar, ser compasivos, gracias al Amor de Dios que se manifiesta cada vez más en mi vida. ¡Quiero ser más amoroso de corazón!»  

Oremos: Dios, tú eres paciente; tú eres bondadoso; no eres envidioso, ni jactancioso, ni arrogante, ni orgulloso. Tú no te comportas con rudeza, no eres egoísta, no te enojas fácilmente, no guardas rencor. Tú no te deleitas en la maldad, sino que te regocijas con la verdad. Todo disculpas, todo lo crees, todo lo esperas, todo lo soportas. Tú nunca te extingues. Dios, enséñanos a amar a los demás como tú nos amas. Amén.

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