February 28, 2026
Esperanza

Hace muchos años, después del paso del Huracán Katrina, que devastó la ciudad de Nueva Orleans, cientos de personas quedaron atrapadas en el Súper Domo del estadio de futbol. Tal vez puedas recordar la terrible situación. Las personas estaban confundidas, en pánico y tenían hambre.

Durante un tiempo, los arcos de meta estaban siendo utilizados como un tablero de mensajes, y muchos publicaron notas o fotos en busca de seres queridos. Después de lo sucedido, recuerdo haber escuchado en un reportaje noticioso que en medio de todo eso, alguien publicó una nota que decía: “Si pierdes la esperanza, lo pierdes todo.”

Es cierto, ¿verdad que sí? Podemos soportar casi cualquier cosa…si tenemos esperanza.

Últimamente he estado orando con el Salmo 71, que fue escrito por alguien que necesitaba una dosis extra de esperanza. Dice, en parte:

En ti, Señor, me he refugiado…Por tu justicia, rescátame y líbrame;

dígnate escucharme, rescátame y sálvame.

Sé tú mi roca de refugio, adonde pueda yo siempre acudir, da la orden de salvarme,

porque tú eres mi roca, mi fortaleza.

Líbrame, Dios mío…

Tú, soberano Señor, has sido mi esperanza;

en ti he confiado desde mi juventud.

Oremos: Dios de Gracia, hoy reafirmamos la promesa de que contigo nada es imposible. Toma nuestras situaciones confusas y temerosas e ilumina nuestras vidas con la luz de tu misericordia y gracia. Ayúdanos a ver el camino a seguir, la salida y el camino de regreso a casa. Te lo pedimos en el nombre de Aquel que es nuestra Esperanza Eterna. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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February 27, 2026
Un Paso a la Vez

En su introducción a la Epístola a los Efesios en la Biblia de Formación Espiritual Renovare, el erudito Timothy Brown señala que los arqueólogos modernos descubrieron algo muy peculiar en el antiguo Monte del Templo en Jerusalén. Al parecer el conjunto de gradas del costado sur, en donde los peregrinos ascendían al templo, ¡era un diseño desastroso de ingeniería! La altura y la extensión de las gradas variaban enormemente, haciendo la subida un poco traicionera. Algunos llegaron a la conclusión de que los ingenieros que lo diseñaron eran incompetentes; sin embargo, los antiguos rabinos, tenían una opinión diferente. Ellos creían que los arquitectos que lo diseñaron sabían exactamente lo que estaban haciendo. Sabían que ascender al Monte del Señor a toda prisa o sin reflexión sería un error. En cambio, una persona debe de acercarse al templo de la misma forma en que se acercarían a Dios, con cautela y con pasos mesurados.

En su comentario, en una publicación en el Etz Jaim Torá, Harold Kushner escribió: “Ascendemos hacia Dios un paso a la vez, haciendo un pequeño cambio en nuestras vidas y estabilizándolo antes de tomar otro paso. A veces nos deslizamos y damos un paso en falso, cayendo hacia atrás, pero nos recuperamos y seguimos subiendo. La mayoría de las personas no saltan hacia Dios en una gran explosión de entusiasmo.”

Agradezco estas reflexiones. En mi propio camino de fe, he descubierto que hay momentos en los que me siento más cerca de Dios y otros en los que me siento más lejos. No ha sido un camino fácil en absoluto.

Donde quiera que te encuentres en tú camino de fe, oro para que continúes avanzando con reflexión e intencionalidad, paso a paso. Y a medida que lo hagas, que puedas encontrar verdaderas las palabras de la Santa Escritura: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. (Santiago 4:8)

Oremos: Dios amoroso, nos acercamos a ti incluso ahora, confiando que eres bueno y misericordioso y amoroso. Muéstranos tú forma de ser y enséñanos tus caminos, para que podamos recibir tú guía y experiencia y tú amor sanador. Amén

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February 26, 2026
De Ester Para Ti

Ayer reflexionamos sobre la valentía de Ester.

Bethany Hamilton es una de mis heroínas. Un día, cuando tenía trece años, ella estaba surfeando en las aguas de la isla de Kauai. Acababa de atrapar una ola y se disponía a remar de vuelta mar adentro cuando un tiburón la atacó y perdió un brazo.

Bethany no solo tuvo el valor de volver a intentarlo y aprender a surfear de nuevo con un solo brazo, sino que hoy, a finales de sus veinte años, Bethany no solo sigue surfeando, sino que además compite al más alto nivel de este deporte.

Hace unos años, Bethany participó en una carrera benéfica en nuestra zona de nombre “Never Quit Challenge” (El Desafío de No Rendirse). Ella fue la oradora principal en un evento nocturno. Cuando le preguntaron si, de poder revivir ese día, el día del accidente, se mantendría alejada del agua, ella respondió que lo haría de la misma manera. Su razonamiento fue que el accidente le había brindado una plataforma increíble para compartir un mensaje de esperanza e inspiración con los demás, especialmente con las jóvenes que la admiran. Ella conoce los desafíos que enfrentan estas chicas. En su mensaje, ella dijo: “Todos nos enfrentamos a situaciones en la vida que nos hacen querer rendirnos, de darnos por vencidos. Pero deben saber que, así como Dios tenía un plan para mi vida, también tiene un plan para ustedes.”

Y luego, ante miles de personas en este evento totalmente laico, compartió que su versículo bíblico favorito es Jeremías 29:11: Porque yo sé muy bien los planes que tengo para usted, afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

Bethany tuvo la visión de comprender que de esta terrible tragedia podría surgir algo bueno, algo positivo, si tan solo ella tuviera la valentía de no rendirse y de compartir su historia con los demás.

La verdad es que la mayoría de nosotros no nos enfrentaremos a momentos trascendentales como los de Ester. Pero creo firmemente que, si tenemos la valentía de usar nuestros dones para el bien de los demás, Dios lo honrará.

¿Recuerdas la historia de Abraham y Sara? Dios dijo: «Puesto que me has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia. Te he bendecido, y tu vida tiene un propósito. Estás llamado a ser una bendición.

Ester se encuentra en esa tradición. Y tú también.

Oremos: Dios de gracia, danos ojos para ver la necesidad en el mundo que nos rodea, dondequiera que nos encontremos en esta etapa de la vida. Y concédenos la valentía de Ester para responder. En el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

 

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February 25, 2026
Valentía

Ayer reflexionamos sobre ese pasaje bíblico del libro de Ester en el que su primo Mardaqueo le dice: “¡Quién sabe si nos has llegado al trono precisamente para un momento como éste!”

Para Ester, el momento de actuar era evidente. La necesidad estaba presente. Su pueblo estaba en peligro. Como reina de Persia, gozaba de considerable prestigio y de influencia. Pero, en realidad, ese poder, prestigio e influencia carecían de sentido para Ester a menos que tuviera el valor de utilizarlos.

Quizás lo más importante que Ester aportó fue su valentía, su disposición a asumir riesgos…en beneficio de los demás.

Quizás lo más importante que podemos aportar es valentía…

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tienes el valor de decir: “Oye, no estoy de acuerdo con eso.” Cuando te encuentras en medio de una conversación que denigra a los demás.

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tenemos el valor de recomponer los pedazos y seguir adelante después de una gran pérdida en la vida.

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tenemos el valor de dar generosamente y sacrificarnos por el bien de los demás…incluso cuando todo en nuestro interior nos dice: “Primero tengo que cuidar de mí mismo o de mi propia gente.”

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tenemos el valor de retirarnos de ese negocio que cada vez parece más poco ético.

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tenemos la valentía de escuchar a alguien que tiene una opinión teológica o política diferente a la nuestra, de escuchar de verdad, sin dejar que el instinto de lucha o huida nos domine. Y la valentía de amarlos a pesar de nuestras diferencias.

Piensa en lo que Dios puede hacer cuando tenemos la valentía de actuar al ver una necesidad…

Oremos: Dios de gracia, danos ojos para ver la necesidad en el mundo que nos rodea, dondequiera que nos encontremos en esta etapa de la vida. Y concédenos el valor de Ester para responder. En el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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February 24, 2026
Para un Momento Como Este…

Hay una frase estupenda en el libro de Ester. Su primo Mardoqueo le dice:  “¡Quién sabe si nos has llegado al trono precisamente para un momento como éste!”

Para Ester, el momento de actuar era evidente. La necesidad estaba presente. Su pueblo estaba en peligro.

A veces, cuando miro el mundo que nos rodea, me pregunto: ¿podría haber algún momento en el que necesitemos a las personas de fe más que ahora?

Me imagino que, hasta ese momento de la historia, Ester pensaba: Lo tengo todo. Todo parece ir encajando. Mi vida es como un cuento de hadas. Y de repente, Mardoqueo le dice: Si guardas silencio, si decides no actuar, no creas que te liberarás de las consecuencias. Ester, quizás, solo quizás, Dios te ha puesto aquí por una razón.

No sé si alguna vez te has detenido a reflexionar sobre tu propia vida y has pensado: quizás Dios me ha puesto aquí por una razón. Quizás Dios me ha traído a esta iglesia, a este trabajo o a esta situación en particular por un motivo. Quizás tengo esta educación, quizás tengo estos dones, quizás viví ese momento de crisis, ese fracaso, esa dificultad, esa suerte o esa bendición por una razón.

Ahora, si fueras la reina de Persia, tendrías un poder, un prestigio y una influencia considerable. Pero ¿qué hay de nosotros? ¿Qué hay de ti? ¿Qué dones te ha dado Dios? ¿Qué experiencia tienes? ¿Qué necesidad te conmueve profundamente? ¿Qué puedes aportar para satisfacer las necesidades de un mundo que sufre?

Quizás, solo quizás, Dios te ha traído a este momento y a este lugar por una razón.

Oremos: Dios de gracia, danos ojos para ver la necesidad en el mundo que nos rodea, donde quiera que nos encontremos en esta etapa de la vida. Y concédenos el valor de Ester para responder. En el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

 

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