June 17, 2026
Las Olimpiadas Especiales

El mensaje de hoy fue escrito por mi amigo, Reverendo Roger Kunkel, q.e.p.d., fundador de Dial Hope (Digita Esperanza).

Hace algún tiempo, las Olimpiadas Especiales se celebraron en Seattle, y ocurrió algo hermoso. Nueve concursantes, todos con discapacidades físicas o mentales, se encontraban en la línea de salida de la carrera de las 100 yardas lineales. Cuando la pistola, que anunciaba el inicio, sonó, todos empezaron – no exactamente en línea recta, pero con un gusto por correr la carrera hasta el final y ganar. Pero mientras corrían, un muchacho resbaló y cayó. Se tambaleó un par de veces y comenzó a llorar. Los otros ocho corredores escucharon al joven llorar. Todos se detuvieron, dieron la vuelta y regresaron – cada uno de ellos.

Una niña, con síndrome Down, se inclinó y le dio un beso en la parte superior de la cabeza, y dijo, “Esto hará que todo sea mejor.” Los otros corredores ayudaron a poner de pie al muchacho caído, y los nueve de ellos unieron los brazos y caminaron juntos, lado a lado, hasta la meta. ¡Todos ganaron! ¡Todos llegaron primero! Todos en el estadio se pusieron de pie, los aplausos duraron diez minutos. Las personas que asistieron todavía cuentan la historia. Las personas que ni siquiera estuvieron allí, dicen que estuvieron.

Como puedes ver, como Cristiano, no tienes que ganar. Tal vez necesitas reducir la velocidad y cambiar de curso – para ayudar a alguien, para asociarse con alguien, para reconciliarte con alguien, para alentar a alguien. Cuando hagas eso, tendrás paz interior y paz con Dios.

Oremos: Dios de amor, te damos las gracias por este día. Perdónanos cuando ofendemos a los demás y a ti. Perdónanos y haznos puros, con la capacidad de sentir tu presencia, tu fortaleza, tu gracia y tu amor. Al sentir tu amor incondicional, habilítanos para que podamos apoyar a otros en su dolor, sufrimiento y soledad. Pedimos estas cosas en el nombre de tu Hijo, nuestro redentor, Jesucristo. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

https://cdn.prod.website-files.com/687adce27c9632cc39336217/6a321092bbfd9c52429c06e0_6-17-26%20-%20Las%20Olimpiadas%20Especiales.mp3
June 16, 2026
Se Trata de Personas

El Apóstol Pablo a menudo escribió acerca de la iglesia como el Cuerpo de Cristo. En La Primera Carta a los Corintios, Capítulo 12, lo expresa de esta manera:

Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo.

¡Qué gran manera de pensar acerca de la iglesia!

Muchas personas, cuando piensan en la iglesia, piensan en ella como un edificio, o un pastor o una institución. Pero Pablo dijo No, no, ese no es la forma. La iglesia, de alguna manera mística, es el cuerpo de Cristo. Jesús resucitó de entre los muertos. Jesús vivo. Su cuerpo, su obra, su ministerio – aquí en la tierra hoy- ¡en nosotros!

Recuerdo que, en una iglesia a la que asistía anteriormente, una de nuestras maestras de preescolar y su esposo perdieron a su hijo, que tenía apenas unos días de nacido. Él había nacido con un tumor en el cuello. Y recuerdo haber ido a su casa y sentarme con ellos. Cuando llegué, durante mucho tiempo, ellos no querían hablar. Yo le pregunté si querían que me fuera y ella dijo, “No. Por favor quédate.” Así que nos quedamos allí sentados. Ella y su esposo lloraron. Y nos mantuvimos sentados.

Yo le pregunté si quería que orara. Y ella dijo, “En este momento no puedo orar. No puedo tener fe. Pero tú puedes orar por mí. La iglesia puede orar por mí. Ellos pueden sostener mi fe por mí…”

Y así lo hicimos…Sostuvimos su fe por ella. Oramos por ella hasta que pudo orar nuevamente por sí misma. Tuvimos fe en ella hasta que pudo regresar y mantenerla por sí misma.

Algunos de mis amigos dicen que no van a la iglesia porque luchan con la idea de la iglesia como institución. Yo también lucho con esa idea. Pero en el fondo, eso no es lo que somos. Son personas.

La iglesia es orgánica y viva. Somos tú y yo, y nuestras vidas unidas a las vidas de otras personas. Cuando lo hacemos bien, puede ser hermoso, vivificante, e incluso sustentador.

Oremos: Dios de Gracia, te damos gracias por las personas en nuestras vidas que han caminado con nosotros a través de los altibajos, las alegrías y las tristezas de la vida. Oro hoy especialmente por aquellos que se sienten solos. Acércate a aquellos que te necesitan cerca. Y utiliza a cada uno de nosotros, incluso si nosotros mismos estamos siendo sanados, como tus manos, corazón y pies: – juntos, como tu cuerpo, a través de Cristo nuestro Señor. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

https://cdn.prod.website-files.com/687adce27c9632cc39336217/6a30c4407584432accd0c299_6-16-26%20-%20Se%20Trata%20de%20Personas.mp3
June 15, 2026
Cuándo Llegaremos a Aprender

El Mensaje de hoy fue escrito por mi amigo, Reverendo Roger Kunkel, q.e.p.d., fundador de Dial Hope (Digita Esperanza).

Existe una oración extraña en uno de los Salmos: “Me pondré una mordaza en la boca”. (Salmo 39:1b). Estas son las palabras de un hombre muy tentado a difundir la tristeza, la desesperación y el desaliento. Sin embargo, se mantuvo a raya, sabiendo que había suficiente pesimismo alrededor, que debía reunir el valor de aquellos que se sentían desmotivados y excluidos. Ese es un buen consejo. El mundo anhela palabras de seguridad y de aliento. ¿Cuándo llegaremos a aprender? Las personas no quieren que los desanimes; están gritando para ser motivados. La elección es nuestra; podemos alentar o desalentar. ¿No es triste que muchas personas piensen que están divinamente ordenados para señalar las cosas malas, nos muestran todos los problemas, subrayan todo lo negativo? ¿No es trágico que algunos elijan ser esparcidores de tristeza en lugar de animadores? Es mucho más gratificante animar a las personas que desalentarlas. Cada uno de nosotros tiene el poder de hacer que otros se sientan mejor o peor. Y, al hacer que otros se sientan bien generalmente nos hace sentir mejor.

Una de las grandes personalidades de la iglesia primitiva era Bernabé, que significa “hijo de la consolación.” Él era un consolador. Él se identificó en el verso: “Por eso, anímense y edifíquense unos a otros” (1 Tesalonicenses 5:11). En pocas palabras, tenemos que ser personas que escuchan, que se preocupan, quienes afirman, que ayudan y se apoyan mutuamente. La elección es nuestra. Podemos animar o desalentar.

Oremos: Dios deAmor, perdónanos por marchar al ritmo de bateristas que no son como tú. Que nos decidamos hoy a recuperar nuestras vidas con tu plan y propósitos. Transforma nuestra tristeza, desespero, desaliento y espíritu negativo/mezquino en ánimos y afirmación positiva. Recuérdanos de chismear el Evangelio de las buenas nuevas, de la alegría y esperanza debido a Jesucristo. Ahora que Dios te sorprenda con gracia en al menos tres o cuatro lugares donde nunca pensaste buscarlo. En el nombre de Jesús. Amén.  

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

https://cdn.prod.website-files.com/687adce27c9632cc39336217/6a2f70623abdfa319222f578_6-14-26%20-%20Cu%C3%A1ndo%20Llegaremos%20a%20Aprender.mp3
June 14, 2026
En Tiempos Difíciles

En el libro de Miqueas, el profeta describe el triste estado de las cosas del mundo que lo rodea: Los fieles brillan por su ausencia. La injusticia y la corrupción reinan, las familias se desmoronan.

A pesar de todo esto, en el versículo 7 él dice:

“Pero yo he puesto mi esperanza en el Señor; yo espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!”

Tan a menudo nos encontramos rodeados de oscuridad. Vemos a niños hambrientos en nuestras comunidades. Escuchamos sobre la violencia e injusticia. Nos preocupamos por nuestros trabajos, por nuestros padres o por nuestros amigos.

En su propia vida, el profeta Miqueas no ignoró los problemas ni fingió que no eran reales. Al contrario, los reconoció. Él se lamenta. Y luego se aferró a la esperanza.

En un estudio Bíblico del miércoles por la noche, nuestro pequeño grupo fue animado  a compartir con Dios en oración exactamente lo que había en nuestros corazones. Se nos indicó que fuéramos sinceros, que fuéramos vulnerables. Es cierto que Dios ya sabe a lo que enfrentamos. Dios ya sabe lo que estoy pasando. Sin embargo, algo poderoso nos sucede cuando somos capaces de pronunciar nuestro lamento, de nombrar nuestra oración, de abrir nuestro corazón.

En el Nuevo Testamento, Santiago nos recuerda: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes.”

Oremos: Dios de Gracia, todos conocemos los sentimientos de ansiedad y de estrés. A menudo sentimos el dolor del mundo que nos rodea. Es parte de nuestra humanidad compartida. Oro hoy especialmente por aquellos que te necesitan cerca. Danos a cada uno de nosotros el valor para enfrentar nuestros miedos, e incluso nombrar nuestros miedos. A pesar de las tinieblas, ayúdanos a confiar en ti. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

https://cdn.prod.website-files.com/687adce27c9632cc39336217/6a2e0c650cc80afc04010841_6-14-26%20-%20En%20Tiempos%20Dif%C3%ADciles.mp3
June 13, 2026
Lo Que Damos…

Existe una vieja historia apócrifa sobre un niño pequeño que estaba de excursión por Las Montañas Rocosas (Rocky Mountains, en inglés) con su mamá. Él había estado comportándose mal y su mamá estableció las reglas y lo castigó. En respuesta, él corrió hasta el borde del acantilado y gritó: “¡Te odio! ¡Te odio! ¡Te odio!” y regresó un eco,“¡Te odio! ¡Te odio! ¡Te odio!”

Tomado por sorpresa, el niño se asustó. Corrió hacia su mamá y sollozó: “Hay un hombre allá que me odia.” La madre tomó a su hijo de la mano y lo llevó de vuelta al borde del acantilado.

Ahora, dijo ella: “Esta vez grita, ¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo!” Mientras obedecía a su madre, las palabras dulces y claras regresaron,“¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo!”

“Lo que damos,” dijo la sabia madre, “es exactamente lo que recibimos.”

Es tan cierto, ¿verdad que sí? La tercera ley de física de Newton establece: “Por cada acción, habrá una reacción igual y opuesta.”

El apóstol Pablo lo expresó de esta manera: “…cosechas lo que siembras.”

No hay duda de que cuando sembramos semillas de bondad, generosidad y amor. Ellos crecen. Se multiplican. Y a su debido tiempo, los recibimos de vuelta en gran manera.


Oremos: Amado Dios, te pedimos que hoy nos saques cualquier semilla de amargura, ira u odio. Reemplázalos con tu misericordia y amor. Y luego, cuando estemos tan llenos, ayúdanos a compartir esa misma gracia en palabra y acción con cada persona que nos encontremos hoy. Y que podamos encontrar que es en dar que recibimos. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

https://cdn.prod.website-files.com/687adce27c9632cc39336217/6a2c2559e3669e566b1dc061_6-13-26%20-%20Lo%20Que%20Damos%E2%80%A6.mp3