En Tiempos Difíciles

June 14, 2026

En el libro de Miqueas, el profeta describe el triste estado de las cosas del mundo que lo rodea: Los fieles brillan por su ausencia. La injusticia y la corrupción reinan, las familias se desmoronan.

A pesar de todo esto, en el versículo 7 él dice:

“Pero yo he puesto mi esperanza en el Señor; yo espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!”

Tan a menudo nos encontramos rodeados de oscuridad. Vemos a niños hambrientos en nuestras comunidades. Escuchamos sobre la violencia e injusticia. Nos preocupamos por nuestros trabajos, por nuestros padres o por nuestros amigos.

En su propia vida, el profeta Miqueas no ignoró los problemas ni fingió que no eran reales. Al contrario, los reconoció. Él se lamenta. Y luego se aferró a la esperanza.

En un estudio Bíblico del miércoles por la noche, nuestro pequeño grupo fue animado  a compartir con Dios en oración exactamente lo que había en nuestros corazones. Se nos indicó que fuéramos sinceros, que fuéramos vulnerables. Es cierto que Dios ya sabe a lo que enfrentamos. Dios ya sabe lo que estoy pasando. Sin embargo, algo poderoso nos sucede cuando somos capaces de pronunciar nuestro lamento, de nombrar nuestra oración, de abrir nuestro corazón.

En el Nuevo Testamento, Santiago nos recuerda: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes.”

Oremos: Dios de Gracia, todos conocemos los sentimientos de ansiedad y de estrés. A menudo sentimos el dolor del mundo que nos rodea. Es parte de nuestra humanidad compartida. Oro hoy especialmente por aquellos que te necesitan cerca. Danos a cada uno de nosotros el valor para enfrentar nuestros miedos, e incluso nombrar nuestros miedos. A pesar de las tinieblas, ayúdanos a confiar en ti. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!