Las mejores promesas de Dios
En el día de hoy, estoy profundamente agradecido por la Junta de Directores de Dial Hope y por todos aquellos que dan generosamente su tiempo detrás de las escenas para que Dial Hope sea una realidad.
En uno de sus comentarios sobre la historia de la escalera de Jacob, el estudioso del Antiguo Testamento Walter Brueuggemann comparó las promesas que Jacob recibió en el Salmo capítulo 23. En esa historia Dios hace algunas promesas a Jacob en un sueño: yo estoy contigo, te protegeré por donde quiera que vayas y te traeré de vuelta a esta tierra; no te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido.
Al despertarse Jacob, él reafirma las promesas de Dios. Dios está conmigo. Dios me guardará. Dios me dará pan para comer. Volveré otra vez a la casa de mi padre en paz. Brueggemann escribió: las promesas aquí dadas y recibidas se hicieron eco en el Salmo capítulo 23. Estas son las promesas que las personas de fe han clamado durante cientos, si no miles de años. El Salmo no es un cliché, sino más bien un resumen asimilado de las mejores promesas de Dios y las profundas esperanzas de Israel. Oremos hoy clamando por dichas promesas a través de este salmo.
Por favor, oren conmigo. El Señor es mi pastor, nada me faltará. En verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce, me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia, por amor a su nombre. Aún si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno. Porque tú estás a mi lado, tu vara de pastor me reconfortará. Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza, has llenado mi copa a rebosar. La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida y en la casa del Señor habitaré por siempre.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!