Un amigo me contó que su padre ha tenido graves problemas de salud últimamente. Él dijo que es casi como si los papeles se hayan invertido y se encuentra a menudo cuidando de él, incluso acompañándolo a sus citas médicas. Uno de los problemas ha sido el equilibrio. Así que imagínense lo preocupado que estaba mi amigo cuando su padre lo llamó para decirle que estaba arriba del techo para poner un poco de alquitrán en torno a un tragaluz que goteaba.
Al parecer su papá es terco, y con frecuencia sobreestima sus propias habilidades, y subestima sus requerimientos de ayuda.
¿Con qué frecuencia esto es nuestro problema también? ¿Con qué frecuencia sobreestimamos nuestras propias capacidades, y subestimamos nuestra necesidad de ayuda? Muchas veces en la vida mantenemos nuestros problemas, preocupaciones e inquietudes con nosotros mismos. A menudo somos demasiado tercos para pedir ayuda, incluso cuando lo necesitamos.
Dios nos ha creado para estar en relación con él. Y, Dios nos ha creado para estar en relación con los demás. Mi amigo Roger Kunkel, q.e.p.d., solía recordarme que tres de las palabras más poderosas son “I need you”, que traducidas al español significa: “Te Necesito”
Oremos: Dios de amor, solo tú conoces el alcance total de las cargas y preocupaciones que llevamos. Conoces nuestra soledad, nuestros fracasos, nuestros éxitos y nuestras más profundas alegrías. Estamos agradecidos de que nos conoces entrañablemente y que aun así nos ames. El día de hoy te pedimos que nos abras los ojos hacia las personas a nuestro alrededor que están en este viaje con nosotros. Ayúdanos a entregar nuestro orgullo a la medida para buscar ayuda en cuanto lo necesitemos. Concédenos manos abiertas para brindar ayuda cuando otros lo necesiten. Y concédenos un corazón abierto para confiar en ellos y confiar en ti. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!