Suficientemente Bueno para Dios

September 2, 2026

Hace varios años, una iglesia de Jacksonville publicó un anuncio en el periódico en el que se leía:

¡Todos son bienvenidos! Damos una bienvenida especial a los solteros, casados, divorciados, homosexuales o indecisos, ricos, pobres y a quienes no hablan inglés. Y también a recién nacidos que lloran, a los que están delgados como un riel o a quienes les vendría bien bajar de peso. No nos importa si eres más religioso que el Papa o si no has pisado una iglesia desde el bautizo del pequeño Joey.

Te damos la bienvenida si tienes más de 60 años pero aún no te sientes maduro, o si eres un adolescente que está creciendo demasiado rápido. Damos la bienvenida a las mamás que llevan a sus hijos a los partidos de fútbol, a los papás aficionados a las carreras de NASCAR, a los artistas sin recursos, a los ecologistas, a los amantes del café con leche, a los vegetarianos y a los que comen comida chatarra. Damos la bienvenida a quienes están en recuperación o aún luchan contra una adicción. Te damos la bienvenida si tienes problemas, te sientes deprimido o no te gusta la religión institucionalizada. Nosotros también hemos pasado por eso.

Si te gastaste todo el dinero de tu ofrenda en las carreras de galgos, eres bienvenido aquí. Damos una bienvenida especial a quienes creen que la Tierra es plana, trabajan demasiado, no trabajan, no saben escribir o están aquí porque la abuela está de visita y quería ir a la iglesia.

Damos la bienvenida a quienes tienen tatuaje, piercing o ambos. Damos la bienvenida a quienes necesitan una oración ahora mismo, a quienes les impusieron la religión cuando eran niños o a quienes se perdieron en el tráfico y terminaron aquí por casualidad. Damos la bienvenida a turistas, buscadores, escépticos, personas compasivas…¡y a ti!

Te damos la bienvenida porque si eres lo suficientemente bueno para Dios (¡y lo eres!), ¡entonces eres lo suficientemente bueno para nosotros!

Me encanta. La verdad es que eres lo suficientemente bueno para Dios. Jesús lo dejó muy claro.

En el Evangelio de Mateo, él ofrece esta invitación:

“Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.” (Mateo 11:28)

Oremos: Te damos gracias, Oh Dios, por tu amor incondicional hacia cada uno de nosotros. Hoy te pedimos que tu gracia caiga sobre nosotros como lluvia. Sánanos. Redímenos. Fortalécenos para que crezcamos cada vez más a la imagen de Jesús, en cuyo nombre oramos. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!