Sembrando Semillas

August 6, 2026

A lo largo de mis años de ministerio, he aprendido a disfrutar estar involucrado en proyectos en los que realmente puedo ver los resultados: cortar el césped, arrancar el revestimiento viejo de una casa y luego reemplazarlo, aplicar una nueva capa de pintura en las cosas, ser voluntario en Hábitat para la Humanidad. Creo que disfruto haciendo este tipo de proyectos no solo porque paso la mayor parte del día pensando, sino también porque al final del día puedo mirar hacia atrás y decir: “Listo”. Puedo ver los resultados.

 En muchos aspectos del ministerio, no vemos los resultados. No vemos el impacto inmediato - a veces, no lo vemos hasta años después. A veces, no lo vemos del todo.

 Jesús contó una vez una parábola sobre un hombre que sembraba semillas. En esta parábola, Jesús presta mucha atención al fracaso inherente a la siembra de semillas. ¡Tres cuartas partes de los esfuerzos fallan! Y sin embargo…a pesar del fracaso, los rechazos, las semillas perdidas, el tiempo y la energía invertida - al final hay una cosecha.

 Jesús dijo que el reino de Dios es así…

 Lo que es claro en estas parábolas es que los resultados están fuera de nuestro control. Si una semilla germina, lo hace a su propio ritmo. No puedes forzarlo. A veces las personas responderán - a nuestra invitación de venir a la iglesia, a nuestras oraciones por ellos, a nuestra generosidad o compasión, a nuestro ofrecimiento de perdón. Y a veces no lo harán. A veces veremos el fruto de nuestro trabajo - pero a veces no.

 Pero, al igual que el sembrador, nuestra tarea es seguir sembrando - dando pequeños pasos, sembrando pequeñas semillas – y seguir confiando en que Dios hará uso de nuestros esfuerzos.

 El Arzobispo y Mártir del Siglo XX Oscar Romero escribió:

 Esto es lo que somos:

Sembramos semillas que algún día crecerán.

Regamos las semillas ya sembradas, sabiendo que son prometedoras para el futuro.

Sentamos las bases que requerirán mayor desarrollo.

Proporcionamos levadura que produce efectos más allá de nuestras capacidades.

No podemos hacerlo todo y hay una sensación de liberación al darse cuenta de eso.

Esto nos permite hacer algo, y hacerlo muy bien.

Puede que sea incompleto, pero es un comienzo,

un paso en el camino, una oportunidad para que la gracia de Dios intervenga y complete el resto.

 Oremos: Encuéntranos hoy, Oh Dios, en el punto más profundo de nuestra necesidad. Pedimos por sanidad, misericordia y gracia. Y luego, incluso mientras estamos siendo sanados, utilízanos como instrumentos de tu paz. Que las semillas que sembramos sean de bendición para ti. Amén.

 ¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!