Recuerda y Regocíjate

September 12, 2026

En el Salmo 105 leemos:

Den gracias al Señor, invoquen su nombre;

Den a conocer sus obras entre las naciones.

Cántenle, entónenle salmos;

Hablen de todas sus maravillas.

Siéntanse orgullosos de su santo nombre;

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor.

 No sólo en este Salmo – sino en toda la sagrada Escritura – se percibe un entusiasmo, una chispa de vida que es imposible contener. En un sentido amplio, nuestras escrituras son relatos y poemas que nombran lo que Dios está haciendo y alaban lo que ha hecho.

 Fíjate en los verbos del Salmo: Den gracias, den a conocer, cántenle, siéntanse orgullosos…

 Se cree ampliamente que este salmo fue escrito mientras la comunidad de fe vivía en el exilio en Babilonia. Este Salmo es poesía - y es muy posible que haya sido cantado o entonado en adoración desde tiempos muy remotos.

 De hecho, si leyéramos el salmo hasta el final, narraría la historia desde Abraham hasta el Éxodo – la salida de Egipto - Dios guiando, Dios rescatando, Dios Salvando. Teníamos hambre y tú nos proveíste. Éramos oprimidos y tú nos liberaste. Tuvimos sed y sacaste agua de la roca. Nos llevaste con alegría y cantos.

 Me imagino que hubo personas en el exilio que escucharon estas palabras - esta poesía, esta canción – que sintieron ansiedad…que se preocuparon por el futuro…preguntándose: “¿En qué clase de mundo crecerán nuestros hijos? ¿Tendrá este diagnóstico, esta enfermedad, este divorcio, este problema la última palabra?”

 Y me imagino que cuando este salmo era leído en voz alta o cantado por una congregación, las personas escucharían su abrumador tono de alegría. Ellos escucharían el testimonio de los fieles a través de las generaciones. Y recordarían: adoramos a un Dios que rescata, que redime y salva.

 Y esa es mi oración por ti hoy: Que recuerdes las veces que Dios te ha rescatado, te ha sostenido y te ha bendecido. Que recuerdes las historias y los cantos de fe. Y que te aferres a la esperanza.

 Oremos: Danos ojos y corazones abiertos para que podamos notar la belleza de tu mano obrando en nuestras vidas y en este mundo - incluso ahora. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!