Para que Puedan Ser Un Solo Cuerpo

June 30, 2026

En su primera carta a los Corintios (12:12-13), el Apóstol Pablo escribió:

De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros, y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo. Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para construir un solo cuerpo – ya seamos Judíos o gentiles, esclavos o libres  – y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

En otras palabras, Dios ha reunido a personas de toda clase y procedencia. Y hay todo tipo de etiquetas que usamos. En tiempos del Apóstol Pablo, las etiquetas eran “Judíos” y “Griegos”, “esclavos” y “libres”. Hoy tenemos otras etiquetas: negro y blanco, ricos y pobres, republicanos y demócratas, estadounidenses, sudafricanos, mexicanos, discapacitados físicos, discapacitados mentales, jóvenes, viejos, etc. Todas son etiquetas. Pero debajo de las etiquetas están los seres humanos– personas creadas y amadas por Dios.

Lo que Pablo les dice es esto: todos ustedes tienen algo en común - Cristo murió por cada uno de ustedes. Y a través de tu bautismo, Cristo los ha llamado a todos a formar parte de un solo cuerpo: la Iglesia.

En estos tiempos precarios, nuestra nación sigue profundamente dividida. Nos encontramos polarizados en numerosos temas, y existe una enorme cantidad de ira - e incluso odio - entre nosotros. Como resultado, las heridas son profundas.                    Nuestra vida en común es frágil y menos plena.

Es precisamente en nuestro contexto, que las palabras de Pablo nos hablan como seguidores de Cristo. Sus palabras hacen eco de una de las oraciones más fervientes de Jesús, para que seamos uno tal como él y el Padre son uno (Juan 17:21).

Hoy, oro para que cada uno de nosotros haga su parte para dar los primeros pasos hacia la sanación. Que estemos listos para escuchar y lentos para hablar (Santiago 1:19). Que podamos velar por los intereses de los demás y no solo por nuestros propios intereses (Filipenses 2:4). Y, al reclamar la unidad que tenemos en Cristo, que experimentemos la plenitud de su paz.

Oremos: Oramos hoy, Oh Dios, por sanación. Utilízanos, incluso a nosotros, como instrumentos de tu gracia, misericordia y paz, por Cristo nuestro Señor. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!