Observa

September 15, 2026

Hace poco les conté que, en la última iglesia donde serví, una de las partes que más me gustaba de la Escuela Bíblica de Verano era una práctica que llamaban “avistamientos de Dios.” Cada día, al finalizar la jornada, les pedíamos a los niños que nos dijeran dónde habían visto a Dios:

Decían cosas como: En el atardecer. En los colores del cielo. En mi perro. En mi amigo. En mi mamá. En los útiles escolares donados a los niños necesitados…en un abrazo…

 Tal vez para ti…fue aquel momento en la habitación del hospital, la compasión de un amigo o un instante de conexión con un desconocido.

 Me encanta la práctica de los avistamientos de Dios porque nos recuerda que hay más en este mundo de lo que a menudo solemos pensar. Nos recuerda que debemos prestar atención. Nos recuerda - que incluso en los valles, en el desierto, en las etapas intermedias y hasta en el desconocido - Dios todavía está presente. Dios viene a nuestro encuentro.

 Oremos: Abre nuestros ojos, Oh Dios, a tu mano que obra en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea. Abre también nuestros corazones a tu guía, para que podamos ser instrumentos de tu amor y misericordia, por Cristo nuestro Señor. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!