No Puedo Dejar de Cantar

June 3, 2026

El Salmo 105 comienza:

Den gracias al Señor, invoquen su nombre;

Den a conocer sus obras entre las naciones.

Cántenle, entónenle salmos;

Hablen de todas sus maravillas.

 

Este Salmo proviene de una comunidad de fe que, claramente, ha sido tocada por la gracia de Dios. Ellos han visto algo, experimentado algo, tan poderoso que no pueden contenerlo. Para emplear una doble negación: No pueden dejar de cantar al respecto.

Estoy seguro de que has tenido experiencias así. A veces, simplemente vislumbrando algo tan hermoso que sentimos la necesidad de compartirlo de alguna manera. Algunas mañanas, después de salir del agua tras surfear, siento que tengo que decirle a mi esposa: “Oye, tenías que haber visto esa ola. Se rompía a la perfección. Me deslicé por la cara de la ola y arrastré la mano por la cresta, y eso simplemente me hizo sentir feliz de estar vivo.” Luego llego al trabajo y les digo a mis compañeros: “¡Tenían que haber visto esa ola!” Y a nadie le importa…¡porque el surf no es lo suyo!

Pero hay cosas que valen la pena compartir.

Hace algún tiempo, recibí un correo electrónico de una amiga que se encontraba en una consulta médica. Estaba leyendo un libro de Max Lucado, y la especialista que la atendía se percató de ello y le preguntó si era Cristiana. Ella respondió: “Sí lo soy. ”La especialista rompió a llorar y comenzó a compartirle sus problemas. Ellas lloraron juntas y oraron juntas. Y aquello resultó ser un momento hermoso, un momento en el que Dios estaba presente, justó allí, en esa misma habitación. Así que mi amiga tuvo que compartirlo conmigo, y yo tuve que compartirlo con ustedes.

No solo aquí en el Salmo sino, en realidad, a lo largo de toda la Sagrada Escritura, existe un sentido de entusiasmo, una chispa de vida que no puede contenerse. La Biblia está repleta de historias y poesía que nombran lo que Dios está haciendo y ofrecen alabanza por lo que Dios ha hecho.

Den gracias…Den a conocer…Cántenle…Hablen…

El Apóstol Pedro escribió una vez:

“Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hayen ustedes.”

Me pregunto qué esperanza albergas en tu interior. Me pregunto cuándo y cómo ha tocado Dios tu vida. Me pregunto si habrá alguien que esté buscando una razón de la esperanza que hay en ti. Me pregunto si has tenido alguna experiencia…si hay palabras que necesitas pronunciar…

Que Dios te conceda ojos para ver Su mano obrando en tu vida, ahora y en el pasado. Que recuerdes dónde las has visto. Que des gracias, te regocijes, cantes e incluso encuentres palabras para contarlo.

Oremos: Danos ojos para ver tus bendiciones por doquier, Oh Dios. Danos corazones para regocijarnos y cantar alabanzas. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!