Hoy, estoy profundamente agradecido por aquellos que han apoyado a la Fundación Dial Hope (Digita Esperanza) con una donación económica. ¡Muchas personas se benefician de su generosidad!
En un cuento Judío clásico, un hombre inquieto e infeliz de Varsovia se despierta una mañana decidido a encontrar la legendaria ciudad del Paraíso. Él viajó durante altas horas de la noche hasta que se encontró a sí mismo en la ladera de una montaña. Allí decide descansar. Para asegurarse de no olvidar el camino, él apunta sus botas hacia el Paraíso.
Sin embargo, en medio de la noche, un espíritu bueno (o tal vez maligno) les da la vuelta a sus botas.
Cuando él se despierta, retoma su viaje - siguiendo la dirección en que apuntaba sus botas. Termina en una ciudad muy parecida a Varsovia. Incluso encuentra una casa idéntica a la suya y una mujer que se parece a su esposa. Convencido de que ahora vive en el Paraíso, se muda allí…y, de alguna manera, su vida parece mucho mejor.
A veces pensamos: “Mi vida sería mucho mejor si…”
Si tan solo pudiera conseguir ese trabajo…
Si pudiera conseguir que me promovieran…
Si mi hijo culminara la universidad…
Si mi salud mejorara…
Y tal vez sí. Pero a veces nos enfrascamos en vivir en el “que pasaría sí”, que nos perdemos muchas de las cosas buenas de la vida aquí y ahora.
Incluso ahora, en este momento, en tu vida hay mucho bien y belleza. Hay personas y cosas por las cuales puedes dar gracias. Lo más importante es que la alegría y la paz profunda se encuentra no al correr hacia el “Paraíso”, sino al confiar en Dios con el presente.
¡Sin duda, soy tan culpable de esto como cualquiera! Pero cuando me detengo, aunque sea por unos instantes, no tengo que buscar muy lejos para encontrar muchas cosas buenas y bellas en mi vida.
Mi director espiritual me dio una vez esta tarea: Escribe las palabras de Filipenses 4:8-9. Memoriza el versículo. Y ¡luego ponerlo en práctica!
“Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.”
Nuestra oración de hoy fue escrita por el Reverendo Roger Kunkel, q.e.p.d., fundador de Dial Hope (Digita Esperanza).
Oremos: Oh Dios del alba y la puesta del sol, permite que este día sea un amanecer en nuestros corazones, donde todo se renueve y brille. Te agradecemos que hayas elegido morar en nuestros corazones. Ayúdanos a hacer de este día una obra maestra. En el nombre de Jesús. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!