A lo largo de los libros de Esdras y Nehemías, el escriba Esdras comenta continuamente: “La bondadosa mano de Dios estaba conmigo.” Él realiza esta afirmación en los buenos y malos momentos; mediante celebraciones y oposiciones; a través del éxito y el peligro. Me encanta esta afirmación.
Esdras había pasado toda su vida, no sólo estudiando su fe, sino viviéndola. A través de los años, había llegado a conocer la presencia de Dios, la protección y la guía de primera mano. Él nos recuerda que hay más en esta vida cotidiana de lo que logramos ver.
Últimamente, he adoptado la afirmación de Esdras para mi propia vida. «La bondadosa mano de Dios está conmigo.» La he adoptado porque sé que es cierta. Y también lo es para ti.
Hoy, te pido que te detengas lo suficiente para reconocer las muchas bendiciones que te rodean. Y que notes la mano bondadosa de Dios obrando en tu vida, incluso ahora.
Oremos: Dios de la esperanza, hoy recordamos las palabras del Apóstol Pablo que, si tú estás de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? Recordamos que eres más grande que cualquier obstáculo que enfrentemos. Recordamos que tu amor es profundo y tu gracia es suficiente. Abre nuestros ojos para ver tu mano obrando – incluso en nuestras vidas cotidianas.
El día de hoy oramos especialmente por aquellos que podrían necesitar un apoyo extra de tu gracia y guía en este día. Oramos también por amigos o vecinos de quienes sabemos que están luchando. Acércate a ellos – y concédeles tu esperanza. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!