En la Segunda Carta a los Corintios, Capítulo 5, el Apóstol Pablo escribió:
“Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que, en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo…”
En otras palabras, Dios está diciendo: Te he perdonado y te he amado. Y ahora les he confiado este hermoso mensaje de amor, perdón y esperanza. Y no es sólo un mensaje para proclamar…sino también para vivir.
No sé cómo se manifiesta esto en tu propia vida. Tal vez tengas relaciones tensas o rotas. Quizás haya alguien a quien necesites perdonar, o con quien debas reconciliarte. Puede que tu primer paso sea simplemente orar por quien te hizo daño. Tal vez haya una conversación pendiente. O, algo que necesites dejar ir.
Mi oración por ti hoy es que aceptes el amor y el perdón que Jesús te ofrece a través de la cruz. Que compartas estos dones con un mundo - y con tus seres más cercanos – que los necesita tan desesperadamente.
Oremos: Dios de esperanza, hoy recordamos que has prometido que nada puede interponerse en el camino de tu amor por nosotros en Cristo. Ayúdanos a aceptar la misericordia, el perdón, y la gracia que ofreces. Sánanos, renuévanos, y fortalécenos para que seamos embajadores de tu amor. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!