Cuando estudiaba en el Seminario de Columbia, había un gran púlpito de madera en la capilla. Y puedo decirles que resultaba estresante estar allí de pie y contemplar a todos los profesores y estudiantes de teología. En la parte posterior del púlpito, donde solo el predicador podía verla, había una pequeña placa que decía: “Ellos Verán a Jesús”
Esto fue un hermoso recordatorio de que las personas anhelan ver a Jesús – incluso los teólogos y los profesores. No anhelan saber qué tan bien contamos historias, qué tan sabios somos o cuánto hemos leído. No. El propósito de colocar ese pasaje bíblico en el púlpito es expresar la esperanza de que, de alguna manera, las palabras de los oradores apunten hacia Jesús, y que, a través del mensaje las personas se sientan, de alguna manera, más cerca de él.
A menudo he pensado que sería una frase apropiada como para pegar en la pantalla de la computadora en el trabajo, o en el espejo del baño, o en el tablero del automóvil. Al verla, podría dar lugar a una breve oración: Que las personas con las que me encuentre hoy puedan ver a Jesús en mí.
En el mundo que nos rodea, hay tanta oscuridad, egoísmo y dolor. Hay muchas personas que anhelan un destello de esperanza. Anhelan ver la gracia, la compasión y el amor hechos realidad.
Ellos podrán ver a Jesús. Que ellos lo vean en ti.
Oremos: Señor Jesús, oramos hoy para que tu Espíritu nos llene, nos moldee y nos utilice. Que seamos, aunque sea de manera sencilla, instrumentos de tu gracia, misericordia y esperanza. Encuéntrate con cada uno de nosotros en este momento. Danos ojos para verte y corazones para amarte y seguirte. En el nombre de Jesús Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!