El Obispo Luterano Stephen Bouman cuenta que estaba de pie detrás de un altar en una pequeña capilla de la cripta de la Iglesia de la Anunciación en Nazaret, el lugar tradicional donde María escuchó que tendría un bebé. Bouman notó una inscripción en Latín talladas en el altar: Verbum caro factum est, “El Verbo se hizo carne.” Pero luego vio una palabra adicional: hic.
Verbum caro hic factumest.
“El Verbo se hizo en carne aquí.”
Lo más probable es que la inscripción se refiriera a ese lugar en específico. Sin embargo, en un sentido más amplio, nos recuerda una verdad más profunda: Dios se hizo carne aquí, en la tierra. Se hizo presente en el caos, la angustia, la belleza y la alegría de la vida cotidiana. Él no está distante ni ausente, Él está aquí, entre nosotros. Él está presente en nuestros hogares, en nuestros lugares de trabajo, en nuestros vecindarios, en nuestras alcaldías, en nuestras escuelas.
El día de hoy, a medida que avances en tus rutinas diarias, donde quiera que te encuentres, recuerda: ¡el Verbo se hizo carne - aquí!
Oremos: Amado Dios, recordamos que Jesús dijo: “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Así que te damos las gracias por no estar solos. Conócenos hoy en medio de la vida cotidiana – especialmente en aquellos momentos de gran necesidad. Abre nuestros ojos para captar vislumbres de tu amor y gracia, y acércanos más a ti. Lo pedimos en nombre de Jesús. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!