El Toque Humano

October 17, 2026

Hace poco escuché sobre un ejecutivo de negocios que cayó en depresión. Las cosas no iban bien en el trabajo, y él se llevaba los problemas a casa cada noche. Todas las noches cenaba en silencio. Su esposa y su hija de cinco años se sentían totalmente excluidas.

 Tras varias noches así, una noche su hija entró en el estudio donde él estaba mirando fijamente el teléfono. Con su pequeña mano, empujó el teléfono hacia abajo. Luego saltó al regazo de su padre, colocó sus brazos alrededor de su cuello y lo abrazó con fuerza. El padre dijo bruscamente: “Cariño, ¡me estás abrazando hasta matarme!” Pero de repente se dio cuenta de lo que realmente estaba sucediendo y pensó: “No. No me estás abrazando hasta matarme. Me estás abrazando para devolverme la vida…”

 El tacto es un aspecto increíblemente importante de la vida humana.

 El Instituto Menninger en Topeka, Kansas, estudió en una ocasión a un grupo de bebés que no lloraban. Estos bebés habían estado expuestos a situaciones de maltrato. Sus padres los dejaban llorar durante horas sin atenderlos jamás. Con el tiempo, los bebés dejaron de llorar. Es casi como si hubieran aprendido que ni siquiera valía la pena hacer el esfuerzo.

 Así que el Instituto Menninger puso en marcha un experimento. Invitaron a algunas personas de un centro de jubilados cercano que acudieran a diario para sostener a estos bebés y mecerlos. El objetivo era lograr que los bebés volvieran a llorar. Y funcionó. El contacto físico marcó la diferencia.

 Oremos: Dios amoroso, hoy te damos gracias por los amigos y por la familia, y por las personas que traes a nuestras vidas y que las enriquecen. Ayúdanos a encontrar siempre la manera de demostrar nuestro amor - no solo con nuestras palabras, sino también con nuestras acciones. En el nombre de Jesús. Amén.

 ¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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