El Ministerio en las Interrupciones

September 23, 2026

Recuerdo que, antes de dedicarme al ministerio, fui a hablar con mi pastor. Comencé preguntándole: “¿Qué es exactamente lo que hacen los pastores?” Tras explicarme todas las diversas responsabilidades, él añadió: “Sin embargo, la mayoría de las veces, el verdadero ministerio está en las interrupciones.”

He pensado mucho en eso. Es difícil, pero es verdad. Y no solo para los pastores.

Pienso en ese hijo – o nieto – que tira de tu camisa pidiendo ayuda con un zapato o un vaso de jugo, justo cuando te apresuras para salir. Quizás sea simplemente una oportunidad para aferrarse a un momento precioso o tan fugaz. Tal vez sea la ocasión de mirarle a los ojos una vez más y decirle: “Te amo.”

Un amigo me preguntó una vez: “¿Recuerdas la última vez que pudiste alzar a una de tus hijas y sostenerla en brazos?”

¿Quieres decir…que hay una última vez para eso?

Pienso en ese compañero de trabajo, o empleado, que está pasando por dificultades justo cuando tienes una fecha límite apremiante…o en ese vecino que viene a pedir ayuda justo cuando estas a punto de salir. Me pregunto: ¿Y si viéramos estas situaciones de otra manera? ¿Y si nos detuviéramos un momento a reconocer la oportunidad de marcar una diferencia en la vida de alguien?

Incluso las interrupciones de mayor envergadura – como la pérdida del empleo, una enfermedad grave o una muerte prematura – pueden brindarnos la oportunidad de aprender algo sobre nosotros mismos y de descubrir una compasión más profunda hacia los demás.

He visto a personas utilizar esas etapas dolorosas para ministrar a otros y, a menudo, su entrega resultó fundamental para su propia sanidad.

Creo que mi pastor tenía razón. No solo parte del mejor ministerio puede surgir en medio de las interrupciones – sino también algunas de las mayores bendiciones.

Oremos: Dios bondadoso, ayúdanos a apartar tiempo para recargar energías y hacer espacio en nuestras vidas. Pero permítenos también permanecer abiertos a las oportunidades y bendiciones que surgen de las interrupciones en el camino. Salnos al encuentro hoy en nuestro trayecto. Sorpréndenos con tu gracia. Y úsanos como instrumentos de tu amor. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!

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