De vez en cuando, leo diferentes versiones de la Biblia. Esto puede ayudar a que incluso pasajes bíblicos familiares cobren vida de nuevas maneras. Una mañana, mientras leía la versión del Mensaje de Eugene Peterson, me impactó su introducción al libro de Josué. Él escribió: “El gran amor y los propósitos de Dios para nosotros funcionan en los líos, tormentas y pecados, los cielos azules, el trabajo diario, y sueños de nuestras vidas comunes, obrando con nosotros tal y como somos y no como deberíamos ser.”
Luego, más adelante estuve en la Primera carta a los Corintios Capítulo 7: Peterson traduce el versículo de esta forma: “Y no estés deseando que pudieses estar en otro lugar…Donde estás ahora es el lugar que Dios quiere para ti. Vive y obedece, ama y cree justo allí.”
Esto me hizo reflexionar sobre el contexto de mi vida. Esa mañana, a veces, cuando estoy en la oración al Señor, agrego algunas palabras: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad – en mi vida, en mi relación con mi esposa, en mi familia, en mi trabajo diario, en la iglesia, en la tierra…como en el cielo.
Oremos: Dios de gracia, gracias por estar con nosotros tal como somos – no como deberíamos ser. Gracias por tu presencia en nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestra recreación y en nuestras relaciones. Danos ojos para observar y corazones para responder. Dondequiera que nos encontremos el día de hoy, que podamos ser instrumentos de tu gracia. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!