Centrarse en el Espíritu

May 3, 2026

Un predicador de antaño utilizó una vez un vaso vacío como ilustración. Él le preguntó a su congregación: «¿Cómo puedo sacar el aire del vaso que tengo en la mano?». Alguien respondió: «Podría extraerlo con una bomba de succión». El predicador respondió: «Eso crearía un vacío y lo haría estallar». Se ofrecieron muchas otras sugerencias, pero ninguna de ellas resultaba viable. Entonces, el pastor vertió agua de una jarra y llenó el vaso.Y dijo: «Ahí lo tienen; ahora todo el aire ha sido eliminado».

La cuestión era que el crecimiento espiritual no se logra esforzándose arduamente por eliminar todos los pensamientos y hábitos destructivos, sino más bien permitiendo que el Espíritu de Dios nos llene hasta rebosar.

Existe una práctica ancestral que las personas han utilizado durante siglos para reconectar y recentrarse en el Espíritu de Dios. Se llama «oraciones de la respiración».

Aquí tienes solo algunos ejemplos:

·       Señor, lléname de tu Espíritu.

·       Concédeme tu paz, Oh Dios.

·       Lléname de tu fuerza.

·       Ven, Señor Jesús.

Te invito a elegir una o dos y orarlas a lo largo del día – especialmente en momentos de estrés, tentación o enojo. Te recordarán la presencia de Dios contigo y te ayudarán a confiar y poner tu esperanza en Él, en lugar de en ti mismo.

Oremos: Dios de toda la vida, a veces nos sentimos tan distantes de ti. El estrés del trabajo y del hogar nos abruma. Los problemas parecen acumularse. Y no siempre logramos sobrellevarlos bien. Impúlsanos a acercarnos a ti tan a menudo como sea posible. Te invitamos a llenarnos de nuevo con tu Espíritu. Concédenos tu gozo y tu paz. En el nombre de Cristo. Amén.

¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!