Sentarse al borde de un nuevo año suele ser un motivo para la reflexión, tanto al recordar el año pasado como el año venidero. Sé que algunos de ustedes, durante los últimos años, han recibido diagnósticos de cáncer y han perdido a familiares. Algunos de ustedes están preocupados por sus seres queridos y sus trabajos… y matrimonios…Estoy seguro de que ha habido momentos en los que muchos han preguntado… ¿Hay algo de luz en esto? ¿Hay esperanza?
Y así entramos a este nuevo año anhelando un mundo mejor, anhelando la sanación, por la sanación de una nación, por la reconciliación, por los corazones y las mentes que se enfoquen hacia el amor, por la paz…
Hoy oro contigo para que el Espíritu de Dios inunde nuestra nación y la faz del mundo. Y oro para que el Espíritu de Dios entre de nuevo en tu vida y en la mía.
En este día de Epifanía (Día de Reyes), recordamos que la luz, que es Cristo, “…esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla.” (Juan 1:5)
Finalmente, oro para que tú y yo podamos vislumbrar esa luz que atraviesa la oscuridad. Y que seamos portadores de esa luz.
Oremos: Dios todopoderoso y amoroso, oro hoy especialmente por aquellos que te necesitan cerca. Descansa tu Espíritu sobre ellos. Llénalos una y otra vez con tu gracia. Danos ojos para ver tu mano obrando en el mundo que nos rodea. Danos esperanzapara el nuevo año. En el nombre de Cristo. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!