Quizás recuerden que al final del libro de Job, Dios reprende a los tres amigos de Job por sus acusaciones falsas y por la forma en que fallaron en ayudar a Job durante un momento de tremenda presión. Dios entonces los envía a hacer un sacrificio de arrepentimiento. Al mismo tiempo, Dios también ordena a Job que vaya a orar por sus amigos. Se habían dicho cosas entre ellos que dañarían cualquier relación. Dios sabe que la sanación requería esfuerzo.
Lo que me llama la atención sobre este pasaje es que está claro que Dios quiere que los amigos se reconcilien. Dios sabe que las amistades son una parte vital de la vida.
Aristóteles decía que si pudieras tener todos los bienes que el mundo te ofreciera, pero tuvieras que prescindir de la amistad, elegirías no tener los bienes. No habría duda alguna.
Al escribir sobre este mismo tema, John O´Donohue afirmó: “Existe un anhelo natural en el espíritu de ser amado y de ser uno mismo sin ser juzgados. (Pero) cada vez nos ofrecemos menos estos espacios. Nos hemos convertidos en expertos en el arte de los conocidos, pero en indigentes en el arte de la amistad…”
Él continúa diciendo: “Si te das cuenta de lo vital que es la amistad para tu espíritu, tu ser, tu carácter, tu mente y tu salud, le dedicarías tiempo. La tragedia para muchos de nosotros es que tenemos que estar en apuros antes de recordar lo esencial…Sería genial alejarse un poco de la propia vida y observar a nuestro alrededor: ¿Quiénes son los que me aprecian, los que realmente me ven y a los que necesito?”
Oremos: Dios de gracia, qué regalo han sido los amigos para nosotros…Gracias por las personas con quienes hemos encontrado un sentido de conexión y compañerismo. Gracias por el profundo amor y gracia que sentimos a través de ellos. Alzamos a nuestros amigos a tu cuidado el día de hoy.
Amado Dios, también oramos, el día de hoy, por las personas que están solas y por otras que son más a menudo olvidada. Concédenos tu gracia, tu paciencia, tu perdón y tu amor, que podamos ser mejores amigos hacia aquellos que amamos y más capaces de ayudar a aquellos que nos necesiten más. Te lo pedimos en nombre de Jesús. Amén.
¡Por favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!